martes, 11 de diciembre de 2007

Mayo 04

Ha llegado el reinado de soles fundidos.
He venido con insolente imprudencia
a recoger sus luces menguantes,
de escarcha.
Hasta con decoro me apago,
me voy llenando de sutil transparencia,
nada en mí podría ser más heroico.

Y es que yo sólo correspondo al crepúsculo del tiempo.

Dejo en paz tu resplandor fingido.

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