lunes, 26 de mayo de 2008

Otros espejos

Tuve dos incentivos en mi infancia, aparte de las películas que marcaron la cinefilia de mi generación como La Princesita y El Jardín Secreto, estuvieron siempre por encima: Como Agua Para Chocolate y La Casa de los Espíritus, en ésta está Clara, adivinaba lo que los aires traerían y un día se le metió la muerte y permaneció muchos años en silencio, en la abstemia de la palabra hablada pero el amor que alguna vez pudo ser de Rosa, su hermana, se le transfirió despertándole la voz.
Tita, la de mi película, se encierra por dos días en un palomar y ni la historia del fósforo, ni la devoción que le profesaba el médico gringo le robaron suspiros atenuantes; sólo escucha y mira como Clara mira.
¿Por qué no enaltecen el estoicismo de las que no hablan? Entre más tiempo pasa, hablar es calamitoso, es tan aburrido como la lágrima pasada: inútil y salva. No me sorprende que a Neruda le guste que Matilde calle porque está como ausente, así como el matemático en el álgebra, el pintor al óleo, la nota en el músico o el músico en la nota y sigue y al igual que estos al poeta le llega la verdad violenta y un buen día en la cuenta cae que nada valen las palabras.

viernes, 23 de mayo de 2008

Rescoldos de Safo



Ventilándose los rostros del dolor,
muecas en retorno,
surcan sendas por las que transita el llanto;
prevenidas se abren paso hacia la tierra
enraizando la tristeza
para que ni en los días soleados
nos falte.

Lamentaciones de Eco

Tiresias lo dijo: “él no sabrá de vejez si llegara a conocerse”, fue concebido por las aguas como el lirio, y desde su primer atisbo a la vida fue amado por tan extraordinaria belleza.
Yo, condenada al repetir de las palabras últimas, le vi caminando por la tierra como un ser nacido desde el mundo. Sentí un dolor indecible en el pecho, esperando fervorosamente su voz para degustarla ya gastada en mi boca.
La apoteosis se hizo: habló y repetí y hubo unas nupcias en torno a las palabras. Sin meditarlo me lancé a sus brazos, su respuesta fue un rechazo rotundo. Me guarecí en subterfugios, las cuevas, con todo el amor hacia adentro, callado.
Con el pensamiento lo maldije deseando el mismo sufrir para él y se hizo: no tenía conciencia de su propia hermosura y al reflejarse en el lago, quedó prendado de su propio reflejo.
Amor más trágico no ha habido nunca, yo le lloro y le lloro, Narciso, queriendo salirse de sí mismo y consumar el amor. Narciso, en el claustro de su cuerpo sin puerta, fragmentos de un dolor sin respiro.
Yo estuve cuando el lago lo aferraba con ansia, y cuando dijo adiós, en mi garganta mil veces más vieja y herida, otro adiós lo venció.

domingo, 11 de mayo de 2008

Si alguna vez preguntaran como Jasón a Medea, aun sin parto y sin matansuicidio (olvídate de la historia, sólo piensa en el crispado corazón de La Para Siempre Extraviada Medea ) : Sólo Jasón, sólo las mujeres somos capaces de tales proezas.

sábado, 10 de mayo de 2008

por qué agua

Érase una vez, hace muchísimo tiempo, en un inimaginable lugar (recordemos la relatividad en el tiempo y que lo imaginado o no es indecible) en el agua se me reveló, quizá en una forma sencilla y en una situación vulgar: hubo un tinaco, en un improvisado sótano alguna vez, mientras descubría tardiamente el placer de las sensaciones del mundo, metí muy despacio la mano en el pozo y la saqué temblando -Entre mis curiosas fobias está la del agua a oscuras y fría- pero era verano y el agua de aquel día tenía una tibieza natural y regresé con cuidado primero, cerrando los ojos después, meciendo y meciendo ya todo el brazo, entonces recordé que recordaba esa sensación y otra vez el miedo pero el agua me retenía y yo triste de presagios del pasado intentaba sacarla pero a ella mi abandono no le importaba, entonces me dejé arrullar resignada y conmovida. La vi, la vi y la volví a ver: lo que la ciencia sostenía era cierto pero en mis dudosos sentires la sabía de un azul irremediable. Mentira que fuese inolora e insabora, los que sostienen eso con la boca orgullosa no saben, no entienden que nada se parece a nada, que el agua es simplemente El Agua. De un olor que como si apenas, de un sabor colmado de transparencia y neutral.
(a propósito)
Eres de agua
En ti
la claridad
a golpe de sí misma
se oscurece
De agua
Lo supe siempre
Eres de agua
Profunda
Transparente.
Efraín Bartolomé.

(...)


Esta costumbre de mantenerme al margen, siendo una espectadora triste con el corazón crispado, parásito de la palabra, porque me he tomado muy en serio que al proferir la orden Paracelso, la Rosa se levantaría de entre las cenizas. Pero los versos míos nada erigen, de soledades insalvables están hechos.

lunes, 5 de mayo de 2008

"Literatura"

El novelista, en mangas de camisa, metió en la máquina de escribir una hoja de papel, la numeró, y se dispuso a relatar un abordaje de piratas. No conocía el mar y sin embargo iba a pintar los mares del sur, turbulentos y misteriosos; no había tratado en su vida más que a empleados sin prestigio romántico y a vecinos pacíficos y oscuros, pero tenía que decir ahora cómo son los piratas; oía gorjear a los jilgueros de su mujer, y poblaba en esos instantes de albatros y grandes aves marinas los cielos sombríos y empavorecedores.
La lucha que sostenía con editores rapaces y con un público indiferente se le antojó el abordaje; la miseria que amenazaba su hogar, el mar bravío. Y al describir las olas en que se mecían cadáveres y mástiles rotos, el mísero escritor pensó en su vida sin triunfo, gobernada por fuerzas sordas y fatales, y a pesar de todo fascinante, mágica, sobrenatural.
J. Torri
El concepto más aproximado
que he tenido al respecto.
Lo inefable se dice sin decir
diciendo.
Habría que reconocer
(¡sacrílegos de "La flor
de mis secretos"!), que la
literatura, es decir,
mi más amada amante
igualemente nombrada,
clasificada y profanada
como El Amor, La Verdad y La Muerte,
se dice diciéndose a sí misma.