sábado, 5 de julio de 2008

Romper aires

Mujer de solililoquios-aires, mía, de nadie. Sé bien que la tristeza se hizo un sitio en tu pecho, pero no queda de otra más que acogerla de lo contrario se pondrá más triste y después no habrá canción de cuna de ahogue sus gritos callados. También sé que a veces la soledad se pone necia y una sale a la calle con su sonrisa boba esperando por cualquier seña hasta que la mueca se fastidia y no queda nada salvo esta condición de desoladas. Sin embargo, en las noches que sé que colgada estás de tu ventana que no da -ahora- sino a una pared de melancolía grisácea, recuerde siempre Señora de la J que flota, que a una distancia no tan larga anda otra disidente que la entiende bien.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Bellas, bellas tus palabras. me pregunto: al viento y al mar se le comprende? y sin embargo se le ve y disfruta, lo demas es para los muy basicos

Gloria Soto Angeles dijo...

Gracias (quien sea que seas)