sábado, 11 de octubre de 2008

La banda no toca

Hace días que nada canta en mi, que la Rosa no amanece, huérfana de espacio, más de tiempo y no se siente.
Mis demonios me miran sospechosos inundándome del pavor que se instala por debajo y dentro del silencio en el agua...
¿Qué tramarán inconciliables Yos míos? ¿Quién de ustedes al abrir los ojos contagiará su despertar? Cómodos en la ya por conocida tristeza renuncian a la posibilidad de nuevos versos cansados de improvisar y fingir y sentir que la pluma no alcanza, que entre la cosmogonía del poeta a la hoja una inmensidad los separa, que estamos pobres de poesía...en general de palabra.
Para nada le ha servido al poeta traducir los temblores del alma pues seguimos ciegos en respuestas, bastardos de la comunión, los mismos navegantes naufragando en la palabra.

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