lunes, 1 de diciembre de 2008

De este mi canto

Me dijeron cómo hablar y pronunciar y entonar
pero no pude seguirles el ritmo,
mi espíritu padece de arritmia sideral.
Voy entonando mi propia canción,
pienso que es única mi canción
pero esto es mentira,
mi canción sigue siendo
nuestra triste canción.
Entre faros infranqueables,
buscamos cual perros
los lugares comunes
para no perdernos
del tono de la tribu
que abandona,
traiciona y nos suicida.
Y pienso en todos los espejos
que compusieron mi canto
las madrugadas al alba
entonando mi canto
los retornos espirales
para perfección de este canto
de pronto me olvidé de mi canto;
otra vez me fui
muero, muero y nazco,
surjo del resurgir amargo
del cambio que no es cambio,
de este negro repetir.

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