sábado, 2 de febrero de 2008

(sin la intención de plagio): Pido silencio

Es cierto, debimos haberlo hablado; nunca estipulamos tiempo, es decir horario digital, de luna, compromisos, citas, noches de onanismo, misantropía, -si así quieres llamarle-, enfermedad, luto o abstinencia.
No reparaste jamás en mis anáforas, ni en mi sofismo incontenible (que te juro una odisea). El silencio es lo que más nos gusta, y no lo saben, y a lo mejor nosotros dos al fin también ignorantes lo sabemos pero, cuánto alarma la palabra, qué deleite con los versos, en un estado ontólogico sabemos y parafraseamos bien y que viva la retórica, el histrionismo y una labia refinada.
Que así sea, mientras tanto emprenderé la ardua tarea de hacer las pases con el tiempo y esperar sin esperar-te; tal es mi deseo.
A ti te ha dado por la ausencia y a mí por el frío y la conciencia paranoica de su invierno.