sábado, 13 de septiembre de 2008

sin título

Hoy no tengo nada que decir,
hoy la luna amaneció llena,
roja y nebulosa,
las palabras tuvieron que partir.

Señores, señoras, apreciad esto,
soy un as en la rima
soy el juglar que va penando
en este siglo
en ausencia de poesía.

He sido como Borges fue Homero:
un alma que ha parido mil vidas.
Y vedme aquí,
intolerante a la inmensidad,
ineficiente para la vida,
innecesaria y escarcha.

Ojalá fuese fácil decir lo
innombrable en una sola palabra,
ojalá mi locura revele en su grito
lo que lo solemne se guarda.

Un loco tocado de la maldición del cielo

Un loco tocado de la maldición del cielo canta humillado en una esquina, sus canciones hablan de ángeles y cosas que cuestan la vida al ojo humano, la vida se pudre a sus pies como una rosa y ya cerca de la tumba, pasa junto a él una princesa.

Leopoldo María Panero