martes, 24 de marzo de 2009

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El viento hincha el clamor
nunca escuchado en las paredes
todo es un estertor
que el silencio sostiene

Hombres que a lágrimas
regresaron a la tierra
resignándose a nutrir
en su regazo el corazón del mar

¿A dónde zarparán
los amores de cajón?
Quedarán con certeza
 a los domingos adheridos

Acaso soñaré la poesía
acaso en la vida sostenida
el misterio de la luz
encederá mi frente

El corazón está
inundado de amar
la soledad se cuela
por los desgarramientos
que mi vientre engendra

Y yo espero y contemplo
deslumbrada ante el hechizo
de la vida
detengo mi canción
desbaratando al tiempo

martes, 10 de marzo de 2009

Escritura en rehabilitación

Ahora que solté el lamento de mis versos no sé quién soy. Pero la que llora en un rincón tampoco eres tú, Gloria, no es tu tristeza ni es tu amargura, son los estertores del mundo que con los tuyos confundes porque se generan de la misma tragedia.
"Del tamaño de tu sombra es tu luz" -me ha dicho- y un luminar en mí recordó soles que nunca se funden. No es esta la primera vez que me encierro en la forma, apartarme de la ilusión es encontrar el último cauce. Todo en mí vive y vocifera pero yo no hablo porque se enreda el corazón, ahora aferrado al silencio ¿cuál de todas estas soy yo? Y una turba se levanta, yo vigilo a la que se queda callada y observa, cuando su mirada me encuentra la pregunta pierde sentido y yo, consagrada a los brazos del viento, suelto la pluma.