domingo, 10 de mayo de 2009

El secuestro de la hija del viento

Explicar con palabras de este mundo
que partió de mi un barco llevándome
Alejandra Pizarnik

Me pongo a tejer versos
y desdibujo mi cara
y conjuro mis palabras de agua
con las leyendas del viento

*

¿Por qué escribes, Gloria?

Porque viejas voces
se levantan
Sus palabras inundan
insostenidas traiciones
haciendo el amor
se lamen
se amortajan
intercambian su disfraz
y mi corazón se las traga
con el fervor que se
consagra a los ídolos


La noche no me deja
escribir de la noche
que olvidó ponerse la luna
y yo trato de llegar
al nombre que diga
quién embrujó los suspiros
de la hija del viento
dejándome muda
y me devora la sombra
regresándome anclada
inundada
ebria de ventanas de vida
y tornar a la palabra
mendigando a sus hijas
naufragios
de estéril poesía

Yo como Alejandra
quedándome
entre el fantasma
de las palabras