domingo, 28 de junio de 2009

Nada es igual

Silencio
Mi respiración es la hija de tu silencio
aunque tu voz ha reventado mi mar

Escribirte
en los recodos del tiempo
para no gastar la eternidad.

Hemos venido al encuentro
por la noche
el nuevo sol alumbrará
nuestros pasados fríos.

Quisiera darte de beber
todos los ríos
(incluyendo los míos)

para que tu memoria olvidara
para siempre la sed
Y darte para oír
el canto de los árboles

que si quieres
pudiera traducir
en palabras fugaces.

"Oh Árbol"
en ti mis ramas descansan.

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