domingo, 5 de julio de 2009

Retratos de la innominada

A uno siempre le da
por definirse,
pulir las hendiduras
que ha marcado el tiempo,
los cajones cerrados
del espejo
donde nos decimos
que no pasó nada,
que si la grieta está abierta
y sangra
pasamos por ella
de largo nuestros ojos
porque no se sabe
que demonios
detrás de la puerta
aguardan
Todo comienza en el miedo
y desde ahí se juntan
las sombras
descarnadas
Todo te has puesto.
Hemos llevado
exceso de equipaje
Cargamos en los almacenes
de la boca
ideas, poemas,
respuestas
para levantar
a nuestra medida
el mundo
Y qué pequeño resulta
un mundo a medida
He visto que el mar
de la vida se incendia
mientras yo cuido
mi vestido de lluvia
entre el derrumbe
de las sutilezas.
Es cierto, es cierto,
han venido,
Alejandra.
Pero para ver
necesito cuidar
de las heridas
de mis ojos
que pierdo
cuando la palabra estalla.

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