viernes, 21 de agosto de 2009

Algo sobre Anasthasia Pernath

Ayer lluvia
Hoy guarda sus abrazos
Recelosa se muestra

con su herida
recién curada apenas
Se le olvida
y se vuelve a lastimar
Es sólo cuestión de concentrarse
-se repite a diario-
y bueno, disciplina,
madurez, constancia,

ligereza,
pasa un lucero
o la luna entra en su sueño
y eso basta para que durante el día
no quiera salir a jugar.
Teme ver a los ojos
de su hermano miedo
No sabe cómo actuar frente al espejo
y logra a veces
con su mirada
acariciar gatuna su imagen.
No teme saltar
pero no sabe
hacia qué lado saltar.
Hay días
en los que no quisiera hablar
y hay días
en los que habla como si Babel
estuviese condenada a desaparecer
junto con todos nuestros deseos.
Y se apresura
y busca charlas
e historias que contar
historias de magia
pura y verdadera
No más.

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