jueves, 27 de agosto de 2009

A toda costa amanecer

Por muchas lunas que cuente
tal vez un día mi grito se canse de cansarse
y empiece a contarse otras historias,
además de las que siempre recita.

Tal vez,
por estos días
se le caigan los vestidos a mi vanidad
y se ahogue adentro de su vergüenza.

Tal vez se me caigan los depojos con paciencia.

Quizá dividir e igualar mi amor
sea la respuesta
y no amar jamás unos ojos por encima del aire,
ni amar a Baudelaire por encima
de los merolicos por las calles.

Dejar de ser quien creo ser
y caminar el camino
aunque no me siga nadie.

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