lunes, 13 de julio de 2009

Un borrador para la tabla de valores de la innominada.

No ser mi propia esclava.
No volar sin un pie atado al silencio.
No bañarme en cada luna de la oscuridad en tiempo.
No profanar con mis actos luego de que la tierra me desvele el corazón de sus secretos.
No levantar templos.
No convertir la fe en un cúmulo de palabras sin magia.
No romper con la sacralidad de mi nombre ni silenciándome ni pronunciándome a cada rato.
No usar las enseñanzas de los otros como si fueran tus propios hallazgos.
No temerle a tus hallazgos.
No espantarte de tus ríos.
No hacer del huracán del mar un calvario.
No jugar a la Reina de Saba ni a Gregorio Samsa.
Dejarse amar por el Sol sin estar pensando en la Luna.
Igualdad para el Sol y la Luna.
No gritar sin motivo.
Desdoblarme.
Buscarle siempre los ojos a la innominada.
Encontrar el silencio sobre cualquier ruido u orquesta.
Desenredarse con paciencia.
No desesperar.
Abrir las puertas.