viernes, 7 de agosto de 2009

Por recordar algo

Después de todo, vivimos en un mundo mojigato y estrecho donde las falsas puertas a la liberación y al frenesí refieren siempre a la sexualidad o al alcoholismo. Exaltarlas con elogios, diatribas, canciones, se torna tan pedestre y aburrido.
Otros pecados llegan a ser más interesantes: la gula del pobre, la envidia del editor, la soberbia del imbécil.

H. J. Ayala