jueves, 21 de octubre de 2010

L' albatros


Por encima de nuestras cabezas el albatros abre sus alas en el espacio de la invisibilidad.

Vuela sobre la arena y sobre el mar salado, pendiendo su figura blanca en una existencia que pudiese parecer irreal.

¿De qué está hecho el albatros? Seguro del poema inventado o de la intención aérea de algún demiurgo soñador.

Baudelaire lo asemejaba al poeta porque sus alas de gigante son inservibles para la atmósfera terrena.

¿Y cuál será su relación con las otras aves? ¿o será tan solitario como el poeta?

Quizá la diferencia resida en que al albatros no le intimida la soledad del que tiene naturaleza etérea. El poeta vuela y sin embargo su inmensidad le averguenza porque las criaturas terrestres lo miran con ojos de aterrizadas ideas.

¡Qué le interesa al albatros que sus pies sean inútiles para caminar en la tierra!

3 comentarios:

Félix Hans dijo...

Preciosa reflexión, veo que te interesa la filosofía y la poesía. Bella combinación!!

Alquimero dijo...

RECONOCER LA RIQEZA Y EL VALOR DE UNA REFLEXIÓN AJENA NO BASTA. LO MÁS INTERESANTE ES RECONOCERSE EN UN PENSAMIENTO DELIRANTE, SURGIDO EN MENTE AJENA.

Gloria Soto dijo...

Sí, es una alegría encontrarse en la mente de otro náugrafo, porque nos da a pensar entonces, que que quizá sí lleve a algún lugar tal naufragio.