martes, 28 de diciembre de 2010

POEMA DEL SOL NACIENTE


Creía que la escritura era sólo para verter el sufrimiento
y estuve vaciando el verdadero vertedero:
mi sellado corazón
y entonces, ya no quedan palabras
sino estertores de algún eco
-que alguna que otra vez confundo con mi voz-
Y mi voz
que se ha rendido ante el misterio
prefiere no decir nada
(aunque siga diciendo)

Por ahora no pensaré en la incomplitud
ni en la puerta cerrada
(digo esto aún con un nudo en el pecho
pájaro azul,
aún nos cuesta el silencio
pues la ilusión está tejida de palabras
y en estos reinos, aunque seas Dios
sales maltrecho
-en realidad no-
sólo que esto parece muy cierto
este paraíso
este infierno
¿y quién dijo que los sueños no son ciertos?
pero ya no quiero sentime lejos de casa
sólo es eso.

3 comentarios:

M@d3la¡n3 dijo...

Puede ser que las mayores guerras son las que se luchan contra uno mismo; sí, contra esa voz que a veces pareciera preciso callar, contra esas alas que se despliegan y quizá vuelan, pero pareciera mejor cortar... Entre todos estos "quizá", "pareciera", "puede ser", hay algo de cierto, no sólo es imposible silenciarte, sino insensato y egoísta para nosotros, tus lectores. Eres una joya, Gloria, cada vez mejor!

Lalo martínez dijo...

hermoso espacio,hola espero que sigas mi blog lalomtz.blogspot.com

vale dijo...

La verdad que si hay idilios contradiciones y adicciones, sena o no producto de nuestras complicaciones y deseos que nos hacen tan humanos como la energia del sol que nos alimenta. saludos.