lunes, 28 de marzo de 2011

Memorias del ángel


Deberíamos quedarnos sin palabras
para ir hasta el fondo
del misterio que guardan
más allá de lo que su velo vigila

He vuelto a olvidar los signos de mi nombre
He roto los hábitos de la noche
y me he entregado al sueño del día
porque los fantasmas de la mente
obnubilan los atisbos del sol

Me olvidaba que la realidad es espíritu
que el teatro en llamas espíritu
que la materia es espíritu
soplo de vida
me olvido
y el tiempo se cristaliza
en los espejos de la ilusión

Dentro de mí vive un fantasma
aturdido por la historia
del mito del sueño del hombre
desde el griego que cantó la caída de Troya
o del romano que contó el incendio de la reina Dido.

Digo, no vale la pena revivir
lo que la memoria ha inventado
pero qué será de Scherezada
sin su verbo mágico
o de Penélope sin las historias
que pronunció para arrullar al mar
por el que navegaba el marino.

Qué será de los poemas al aire
estrellas fugaces de la noche
cuando Babel haya caído.

2 comentarios:

Estefanía Rojas dijo...

Hermoso, hermoso... hermoso.

M@d3la¡n3 dijo...

No mms... :| En estos momentos de anorgasmia literaria, tú eres mi Babel...