jueves, 2 de junio de 2011

Nostalgia adelantada



Hasta ahora caigo en la cuenta de que el romanticismo es una bella enfermedad que aviva los fuegos de nuestro sufrimiento; quizá en otras voces o en otros tiempos yo escribí todas los cuentos que habitan el mundo -pienso, por ejemplo- pero ¿qué es el mundo? Es lo que llevamos dentro, por lo que suspiramos y nos desangramos aunque no sea cierto...
En fin que esta poesía saturada me ha cubierto de estrellas los párpados, pero también de largas noches de desaliento porque el cemento gris y la televisión y las canciones idiotas de las que hablaba Bolaño, no es verdad que antes el mundo era mejor, pero así es la fantasia del pasado y quizá en otros reinos,
algo parecido al recuerdo tendremos de lo que fue esta, nuestra bella ilusión y se nos vendrá a la cabeza el mismo verso que pronunció Dumas: "¡Oh, aquellos tiempos tan felices en los que éramos tan desdichados!" y la memoria nos dirá que este teatro en llamas era nuestro paraíso perdido, aunque tampoco sea cierto, así como la escritora que escribe estas palabras...

3 comentarios:

Estefanía Rojas dijo...

Quizás el romanticismo como tal simplemente sea un estado de aliento y desaliento que al no situarse en el "aquí y ahora" nos hace enfermizos a todos nosotros que vivimos de sueños y esperanzas si no equilibramos nuestra realidad. Pero esta "ilusión" que hemos vivido siempre no tiene que ser tan fatalista, puede muy bien ser del color que uno prefiera. Sobre todo ahora, en que esta ilusión nos encamina a la Luz, a la Verdad, a la que muchos hemos aspirado.. Yo te conocí en ella; y con ello tengo suficiente para estar agradecida, por tu amistad y por estas "palabras" que solo tú me brindas..

M@d3la¡n3 dijo...

La esperanza, decía sor Juana, y el Barroco en general, es el mayor mal del hombre. Supe en ese momento que la luna en la cabeza y las estrellas en los ojos ya no eran suficientes en un mundo de hastíos, angustia e indiferencia. Yo acabé desengañada, como el propio Barroco, pero sí, siempre es un placer leerte.

Gloria Soto dijo...

:) La poesía muchas veces acierta, Doña Juana, eso también dicen los sabios de la tierra.
La vox populli nos dice que la esperanza quedó en la caja de Pandora para crear más esperanza pero en realidad no era sino otra calamidad.
Las amo mucho a las dos, triquetas.