jueves, 28 de julio de 2011

Aria del Insensato

Obstinado...
¿Rasparás tu costosa voz -renunciarás para siempre a desertar de pronto y escapar al luminoso día para un fortuito abrazo que no dejase rastro- te harás al mar de la amargura sin dejar, de veras, en el puerto una nostalgia?
Pero avancemos ya sin muchos miramientos, puesto que es tan necesario y aceptemos viajar pobres en respuestas y arrastrando inútilmente las preguntas que han de morírsenos sin fruto -como también las que podrían matarnos...
Y vamos, vamos, no es posible seguir hundidos en este odio bruto que baja la cabeza buscando a qué embestir. Obstinación por obstinación. Mejor meterse hasta el pescuezo y más, ir adelante aunque temblando de terror, de asco sobre todo y aun a riesgo de disiparse en el pantano de negrura ¡Tú que pensaste disolverte en la luz!
Una última mirada, sin embargo, a las evocaciones, antes de navegar la memoria otra, la sorda sórdida que no despierta ecos y es el sitio del Mal ¿o sólo su presa? (después, después.... por ahora sólo invoquemos con callada ceremonia y aun atreviéndonos a un casi inocente júbilo, los ritos y los pasos de la espectral jornada por los fueras y no será el menor tormento decirnos, otra vez, de qué reino venimos, de dónde hemos llegado de este lugar del cual a toda costa hay que partir...)
Pero aquí, no lo olvidemos, empieza la glacial separación y sólo al término será posible, si es que es posible, volver a hablar de veras. Tengamos pues la fuerza de aceptar abiertamente la injusticia antes que recurrir a las justificaciones. Porque una generosidad debe quedarnos y es no incubar la esperanza orgullosa de echar a pique con nosotros cielo y tierra; es no emponzoñar nunca a los salvaguardados, a los eximidos, a los intactos. Allá se estén, libres de toda maldición, las dignidades, si queremos esperar ser reintegrados, algún día, al natural amor de la hermosura.

Tomás Segovia

2 comentarios:

Estefanía Rojas dijo...

WOW!.. gracias por publicar esto, lo leí en el momento exacto. TE QUIERO

Gloria Soto dijo...

Yo también lo re-publiqué en el momento exacto. También te quiero!