lunes, 6 de febrero de 2012

HAGALAZ


De nuevo me detuve en el mutismo de mis letras y la presencia lectora -si es que hay alguien- pensará: y ¡bueno! Cómo puede ser posible que el escritor o el escribano hablen tan gastadamente de la agrafía,  si dicen y dicen por doquiera en los mensajes, en los diarios esmeradamente encuadernados, en las redes sociales, en los blogs, en sus cabezas, pero no, en verdad nada nuevo ni que purifique la selva de la razón, hastiada de medir y detenerse en las formas…  Prefiero como casi todos la calma pero llevo con frecuencia una tormenta en mi que desploma las paredes de mis certezas y abro con la vista invertida los ojos y encuentro este circo terrible y atronador a pesar de habernos inventado la ironía, lo literario, la música maravillosa y todas nuestras tablas de salvación para lustrar la opacidad de nuestro recorrido… Y en el principio era el verbo, se le pidió que cantara, que su voz sería un bálsamo para sus propias aguas y llevar en si alguna clase de consuelo, pero no, escribo porque estoy varada, porque aún no sé quién soy, es decir no lo sé y sí porque magos e iluminados nos lo han contado y lo he vivido, he vivido con mi mayor cordura el Todo, pero regreso a esta cárcel mía y la recorro y la describo pensando así desenredarme,  encontrar el nudo final que me ancla a la desazón y a aquellas malezas que me impiden ver la realidad de las cosas

2 comentarios:

Dary dijo...

Que buen blog!! Me encanta la forma en que escribes y me encantan tus poemas, sigue así!

Estefanía Rojas dijo...

Siempre es un deleite leerte Bruja Amiga..