martes, 1 de mayo de 2012

La que aún no sabe que ha llegado, que siempre está

Saldré en la noche a preguntar por el día
y voces lejanas me contestarán
que debo aguardar algunas horas
recriminaré al tiempo los oscurecimientos
de mi casa
y los sollozos intermitentes saldrán ahora
en desbandada
sin que se quiebre el cristal que me sostiene
en forma de grito, de música o palabra
¿qué más da?
Si han de liberarse al fin los hilos de la rueca
con la que he inventado mis vidas
porque mis ojos de antaño no soportaron
el despertar
Digo que el éter y las aguas de lo alto
respirando un aire enrarecido
por mis propias faltas
por los cuentos que nos hacen daño
por falsos poemas que vienen de mi
y no de aquello que persigo
que no se puede nombrar
Después de tanto naufragio
por mis mares indómitos
busco refugio en mi centro
nada pido
nada quiero
y descanso

1 comentario:

Estefanía Rojas dijo...

Gloria, siempre que te leo, me recrimino antes no haberlo hecho.