sábado, 26 de enero de 2013

Una rosa es el sueño


"(...) me arrastro a oscuras en el musgo del silencio 
hasta encontrar un sueño bajo los párpados. 
Una vez allí alimento la esperanza de libar el sudor negro 
de un árbol oculto en las grietas del no-ser"
Daniel Padilla Serrato

Hubo un tiempo que estuve dormida
oculta del sol como los murciélagos
en las hondonadas de una gruta 
a la que me arrastró el pensamiento

Sólo Morfeo me rescataba de mi
cuando se asomaban los atisbos del alba
porque deambulaba en las noches 
como centinela de mi conciencia adolorida
encontrando ahí la soledad y el silencio

Yo quería escoger la vida
en verdad
sólo no sabía cómo vivirla
y prolongué el cuativerio de identidades lejanas
y así que pasara el tiempo
resguardándome de los monstruos
que nunca han sido ni fueron

Despertaba al ocaso
culpable por no habitar la existencia
y sabía que empezaba al abrir los ojos
la marcha nocturna 
por los abismos de los no-sueños

¿Qué sería de nosotros, 
convencidos de la separación 
y el desamparo
si no nos guardara el sueño?
¿Si no tuviésemos la promesa
de algún sociego parecido
al sumergimiento en el agua?

¡Ah! 

¿Dónde la densidad?
No soy yo, ni mi cuerpo
soy Yo, aunque no me lo creo
tal vez los mundos que se habitan 
al desprendernos de esta realidad
sean verdaderos

No lo sé
 Creo, creo en un amanecer irrevocable
donde no será necesario reponernos 
de tan larga jornada


2 comentarios:

Marya J. dijo...

Arte y letras.
Romance, sexo, sangre y maldad.
Historias de brujas y demonios.
Relatos de crítica y ensayos de un alma perturbada.

Cualquier objeción será respondida con cortesía y cinismo por una escritora de tres libros.

Gloria Soto dijo...

¿Sangre y maldad? ¿Romance y sexo? ¿Alma perturbada? Gracias... Supongo, te sugiero que vuelvas a leer y que esta vez lo hagas mejor, "escritora de tres libros".
Saludos