domingo, 26 de enero de 2014

Anasthasia Pernath habla por Gloria

No lloro por mí sino por ella: la mujer rota
quien recorre largos caminos por la Tierra
y en el fondo de sí para ir uniendo
uno a uno sus fragmentos

Volviste a aparecer en su sueño con tus dos partes
Pero ¿cómo explicarte que cuando te ve apareces
dividido en dos?
Uno lejano e ignoto
y el otro como aquél que decidió querer
antes de volver a renunciar a la memoria
que guardan sus edades

Olvidó que esta existencia
la emprendió para trabajar la espera
mientras tanto aprendió a conciliarse con la soledad
así que si tardas o no llegas
por rutas salvajes volverán a encontrarse

Porque entre ella y tú, el miedo -por ahora-
y el equipaje de historias atrás
porque no todas las visiones le muestran lo que será
sino también lo que con mayor fervor se anhela:
un corazón cálido que repose junto al nuestro

Casi invisible el umbral entre la locura y la claridad
e ignora en qué lado se encuentra
sólo sabe que el insomnio de nuevo
y el temor, el profundo temor
de no compartir con vos estos versos.

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