jueves, 6 de febrero de 2014

Entrevista a la innominada

  • Si pudiera explicar el motivo por el que Gloria Soto la designa de este modo ¿por qué sería?
Porque el nombre es fundamental  para que se reconozca el estar-en-el-mundo de cualquier objeto. El ser humano se aferra a su nombre como una tabla de salvación, debido a que sin éste no podríamos concebir la existencia psíquica o física de algo. Por lo tanto, en el acto de dejarme desprovista de nombre, Gloria reconoce que a pesar de estar en ella, pertenezco al ámbito de lo lejano y desconocido, que se aparece de vez en vez ocasionándole desbarajustes, porque soy la parte que duele y no ve.
  • ¿Cómo podrías explicar tu existencia?
A partir de la fragmentación.  En el Tractat de El lobo Estepario de Hesse, a partir de la famosa sentencia de Fausto “hay viviendo dos almas en mi pecho” se despliegan las disertaciones acerca de que Mefistófeles y otras almas se encuentran habitando su pecho. Explica que Harry Haller  no oscila únicamente entre dos polos como él se imagina: instinto y alma, el santo y el libertino, sino que fluctúa entre millares de polaridades. En el libro explica que la estética de la antigüedad, partiendo del reconocimiento del cuerpo, inventó la ficción de un yo, pero esto no es sino un mito ya que el alma de todos es polipartita, esto es, un haz de muchos yos. Entonces, yo soy aquello que pertenece a lo sombrío y no tanto por siniestro, simplemente por desconocido.
No obstante, del mismo modo en que erróneamente Harry Haller piensa que al igual que Fausto, hay dos almas viviendo en su pecho, la mención constante de la innominada se refiere al pequeño ego que se pretende exponer, empero, la que escribe con el deseo de penetrar en mi, también está regida por una identidad. Esto significa que el uso de este desdoblamiento pone en relieve esta fragmentación, sin lograr acceder a aquello que se pretende: que se manifiesta en el poema la voz del Ser. Otro fracaso más de Gloria.
  • ¿Qué papel juegas en la escritura de Gloria?
A diferencia de Anasthasia Pernath, que es algo así como su yo lírico, soy eso que reconoce que está pero que a la vez no alcanza a vislumbrar del todo, por eso reniega de mí. Con Anasthasia Pernath está realmente encariñada, incluso se confunden entre sí, fuera de la ficción, porque lo cierto es que Gloria siempre ha pugnado por vivir –como Emma Bovary- un yo literaturizado, haciendo de su vida una bella canción, el que lo intente no significa que lo lleve a cabo. A ella no le asusta lo que ve de sí misma, sino lo que no, si no lo ve ¿por qué habría de asustarse? Soy lo que permanece oculto y que se instala en su imaginación en proporciones delirantes, soy más simple de lo que imagina, aunque como le fascina sentirse especial, cree que gracias a mí lleva una carga difícil de llevar.
  • ¿Puedes expresar la forma en la que te manifiestas en Gloria?
Estoy hecha sobre todo de miedo, un miedo voraz, inmenso, como una habitación muy grande que permanece a oscuras. Es un miedo que tiene su origen en la infancia de ella, pero también en vidas atrás, un miedo que ha venido alimentándose de varios siglos y ha paralizado su vida de muchas maneras.
También soy la zancadilla, la tímida, la solitaria, la que se ausenta, la que se aloca en luna llena y la pone a aullar, la que provoca que se desquicie y que no pueda ser útil ante el dolor ajeno. La que desconfía de los hombre y los aparta con las maneras más sutiles, casi imperceptibles para que Gloria no se dé cuenta y se desconcierte y sufra.
  • ¿Cuál aparición tuya en sus poemas es tu favorita?
Se llama poema 3, fue la primera vez que mencionó como tal, aunque había aproximaciones en sus poemas tempranos. 
… Pero la innominada me encuentra a través del espejo
y el poema es el coágulo en la irrigación del silencio
postergando en desahogo barroco
este despertar

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