sábado, 26 de abril de 2014

Que la mente abdique por ratos

Todo lo que se puede decir es mentira
el resto es silencio
sólo que el silencio no existe.
A. Pizarnik
Las palabras en el silencio morían
junto a los engaños que habitan en ellas
,
palabras adherida como la noche al día,
palabras de luz, ensombrecidas,

las que desclavan y las que respiran.

Cómo cantar,
cómo decir sin reforzar la ilusión,
permitiendo tan sólo a la sangre hervir,
no ver, ni siquiera sentir el aire,
ni describir
Ser el aire.

Los significados 
naufragaban
pero al ver mi corazón desnudo
de inmediato lo vestí.

Ahora deambulo ahíta de estas voces
que me recorren desde toda la vida
fantasmas de triste canción
implacables en su letanía.

¡Las dolencias de un yo!
¿Quién desde dentro lo mira?
¿Y quién observa a lo que mira?
Por ratos me fundo en el sol,
después las palabras resucitan
taladrando mi calma,
y yo, cansada

dejo que el pensamiento me lleve
como árbol arrastrado por la corriente.

Aun harta de la rueda

resucito sin cesar
sermones marchitos en mi cabeza.
Sin soltar la trampa de la ilusión
pendo de una a otra orilla
huérfana por prolongados ratos
de lo que Soy.


1 comentario:

M@d3la¡n3 dijo...

Hacía mucho que no te leía. Y como siempre, es un exquisito elixir de poesía. Creo que últimamente eres el único contacto que tengo con la poesía jeje! Nena te extraño muxho. A ver cuándo hablamos para el catch up! y ojalá nos veamos ya muy pronto! mua mua!!!