miércoles, 16 de abril de 2014

Guerrera desarmada

"Ha llegado para mí el día en que nace más de un sol
y cedo con la máxima despreocupación
los harapos de la noche"
G. Papini

Espero
con devoción espero
No como la muchacha en la ventana
No más como Penélope
cociéndose en sus propios jugos
taciturna y casta

Espero enmarañada
con los ojos nuevos
el corazón encandilado
pues entre abismos sondeaba.
 

Es lastimero ver al sol
pasado el túnel
más doloroso

no ver nada

Claridad
los ojos me lavas
La ternura ahora mi canto amordaza
y los aires mis cabellos besan
como el sol me besa a la cara.


Decidida a desprenderme del despojo
a que la incertidumbre no colme mi mañana
que el miedo no beba de mis puertas
la sangra que galopa desde siglos
encrespando la batalla

Respiro
y entonces el mundo mi casa
cansada de luchar
mi cuerpo es con la lluvia
rendida al mar
suelto la espada.


(2009)

1 comentario:

M@d3la¡n3 dijo...

... Es que uno se cansa de luchar, pero cuando alzas la visera, o mejor aún, cuando te quitas el casco, vislumbras las cosas que hay frente a ti y que, después de todo, quizá valgan la pena ;)